Hasta pronto

Algún lugar del Atlántico, 17.06.2012

Estoy embarcada rumbo a Tenerife y todo va como estaba previsto. Se abre una puerta con nuevas oportunidades que sencillamente no puedo rechazar. Después del año más duro en mis casi 30 años de existencia, puede que este cambio suponga el mayor giro en la trama del libro de mi vida. Empiezo de cero. Puedo tenerlo todo, no tengo nada que perder.

Madrid queda atrás, pero confío en que las personas que me han acompañado en el último año y hasta ahora lo sigan haciendo también en lo sucesivo, aunque inevitablemente de otra manera…

L.

Nos despedimos la noche antes de que volara a Vietnam. V. había hecho empanada y ensalada para cenar. Estuvimos en el sofá, charlando y riendo como cualquier otra tarde y me despedí de ella justo antes de que se fuera a dormir, casi como si nos fuéramos a ver al día siguiente.

R.

Le recogí en su casa y estuvimos en la de mis padres. No me hacía a la idea de volver a pasar tanto tiempo sin verle. Nos despedimos y le acompañé al ascensor. Se me encoge en el corazón cada vez que lo pienso. Después me asomé a la ventana de mi habitación, como hace años, para despedirle hasta que cruzara al otro lado del puente.

P.

Comimos al lado de los cines Renoir. Las dos teníamos el coche aparcado con ticket de la ORA, así que la despedida fue bastante rápida, pero emocionantísima. Después de dos años trabajando codo con codo, día tras día, después de todo lo compartido… esta “ruptura” se me antoja difícil.

A.

En las cañas de despedida me regaló un cuaderno en blanco y una tarjeta para desearme suerte. Cuando nos despedimos solo pude romper a llorar.

V.

Quedamos para despedirnos en Sol y cenamos en un tailandés, sin saber que volveríamos a vernos dos días después. Circunstancias de la vida, pasé mi última noche en Madrid con ella. Tomamos unas cervezas en un bar cerca de su casa: “El Comienzo”. Estuvimos tranquilas, viendo fotos, recordando momentos, soñando…

M.

Me acompañó en el periplo de viaje hasta Sevilla. Llegamos por la tarde y hacía un calor horrible. Dimos una vuelta por el centro y luego nos tomamos una cerveza bien fresquita. La despedí cuando se metía en un taxi, camino de Santa Justa. Se me aceleró la respiración al perder el taxi de vista, pero sé que la veré pronto.

F.

Mi última noche en Península la pasé en Sevilla y salimos a tomar una Caipirinha cerca de mi hotelucho. A la mañana siguiente me pasé por su casa a tomar un café. La despedida fue algo apresurada. La última página de este capítulo.

Advertisements
Categories: Querido Diario | Tags: | 1 Comment

Post navigation

One thought on “Hasta pronto

  1. L

    No lo dudes ni tan solo un momento. Seguiremos estando ahí!
    Un beso enorme desde Camboya 😉
    L.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Create a free website or blog at WordPress.com.

%d bloggers like this: