Noches como estas

El otro día, después del trabajo, bajé al taller de Yaron, el artista israelí que me presentaron Heike y Helmut el viernes pasado. Allí los encontré a él y a Moti, su socio. Moti es orfebre y va a hacerme un anillo precioso. Pondré una foto cuando lo termine. Yaron me mostró algunos de sus cuadros y me enseñó a interpretarlos y su evolución a lo largo de la creación. Yo estaba fascinada. Tomamos una copita de vino mientras hablábamos de arte, junto a una de las puertas del taller, que da a la playa. A las 19h Moti se marchó y cerramos. “¿Te apetece venirte a cenar a casa de Moti? Va a hacer cous-cous y van a venir más amigos”. ¡Claro!

“Luna de amor” Yaron Lambez

Subí a darme una ducha rápida y quedamos en la puerta de casa de Moti. Pasamos una velada muy agradable, muy divertida. Yo llevé una botella de vino y un puñado de higos picos. Moti preparó el mejor cous-cous que he comido en mi vida… Después del postre recogimos la mesa y Moti fregó. Los demás se marcharon y nos quedamos Yaron y yo en el porche, mirando el jardín, con el mar de fondo, divagando sobre la isla, sobre la vida. Conectamos genial. Habla despacito y con franqueza. Tiene una mirada intensa y sin embargo transmite tanta paz…

Anoche me había invitado a ver la lluvia de estrellas desde la casa de otros amigos en Alajeró, pero al final se canceló por la calima. Cuando estaba a punto de meterme en la cama, me llamó: “¿Es muy tarde? ¿Te apetece venir ver las estrellas fugaces desde mi casa?”. Me puse una camiseta, unos pantalones y las cholas y para allá me fui. Él me esperó a la entrada del camino que lleva a su casa, en medio de la montaña, de la nada.

Pusimos música, apagamos todas las luces y encendimos una vela. Tomamos vino en un banquito de la entrada hasta que nos dolió el cuello de tanto mirar el cielo, sin llegar a ver ni una sola estrella. Sin embargo, no cambio la sensación de armonía, de plenitud, todas las risas, por un millón de estrellas con sus correspondientes deseos. La felicidad hay que buscarla dentro, pero momentos como los de anoche acompañan.

De vuelta al coche seguí mirando el cielo, con la luna en lo alto, y pedí poder volver a vivir muchas noches tan mágicas como estas…

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Categories: Personas y personajes, Sensaciones | Tags: , | Leave a comment

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