Año nuevo, vida renovada

Ayer libré. Mis últimos días de descanso antes de que Christina se vaya de vacaciones. Estuve en el estudio repintando uno de los cuadros de Yaron y luego bajamos a la playa a siestear.

Ela y Camilia vinieron al cabo de un ratito y se pusieron a jugar conmigo al borde del mar. Y cuando digo “conmigo” no me refiero a jugar juntas, sino al uso y disfrute de mi cuerpo como juguete y pasatiempo. Saltaron encima de mi espalda, se tiraron encima de mi tripa, se rebozaron sobre mí, me hicieron trenzas sentadas encima de mi culo… Todo como muy encima. Esto no hubiera tenido mayores consecuencias, de no ser porque la playa no es de arena, sino de cantos rodados. Y sí, obviamente, hoy he amanecido con moratones hasta en el alma.

Me metí en el agua a descansar de tanto resobeteo y sobreexcitación y al salir me estaban esperando las dos, partidas de risa, de pie sobre una piedra grande.

– Te hemos visto las tetas.

– Sí.

– Jijijiji. ¡Son muy gordas!

– Bueno.

– Mi mayor sueño es que todo el mundo sea gordo.

– Aha.

– ¡Pero ahora todos te pueden ver las tetas!

– ¿Y qué? No pasa nada, las tetas son una parte del cuerpo, como las manos, o las piernas, o los hombros…

– ¡Pues enséñanos también el chichi!

– ¿Para qué queréis ver mi chichi, si vosotras ya tenéis uno?

– Ya, pero el nuestro es más pequeño y no tiene pelo.

¿Qué se puede contestar a eso? Pues nada, como buenas amigas nos bajamos un poco el bikini, nos vimos los chichis y marchamos en paz.

Por la tarde subimos a cenar a casa de Yaron y como era “Shaná” (año nuevo judío – el cinco mil y pico por cierto), comimos manzanas con miel, como manda la tradición. A mitad del segundo trozo de manzana llegó el momento estelar de la noche… “Papi, ¿por qué los judíos mataron a Jesús?”. Ahí lo llevas. Yaron empezó a contarles a los niños una película que me vi obligada a cortar y claro, entonces la responsabilidad de aclarar los hechos me tocó a mí. Pfff, en fin, no sé si les quedó muy claro, pero como anécdota estuvo divertida.

Luego preparamos café con unas galleAARGGG!!! Abrí la caja y me encontré un prakan dentro, abrazado a una chiquilín, mirándome fijamente. “Yaron, hay un prakan ahí dentro abrazado a una galleta que me mira”. “¿Vivo o muerto?” “No sé, pero se ha comido la mitad de las galletas”. Yaron utiliza un truco para deshacerse de los prakanes. Los coge en la mano y los lanza muuuy lejos con un grito agudo para que no vuelvan más. Aún así, cada vez que se abre un armario en la cocina se les oye sisear y esconderse detrás de cualquier bote o bolsa. Son adorables a la par que irritantes. Como muchos vecinos humanos de la ciudad.

Hoy he ido a La Villa a cambiar las gomas y me han arreglado un montón de cosas que por lo visto estaban mal. También he lavado el coche. Mis padres estarán aquí en 10 días. Qué nervios. Quiero que todo vaya bien, que vean que aunque vivo en una isla pequeña y hay que estar contento con todo lo que tenemos, no me falta de nada y soy muy, muy, muy feliz.

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Categories: Personas y personajes | Tags: , , , , | 2 Comments

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2 thoughts on “Año nuevo, vida renovada

  1. Paloma

    Pero que bien te veo Marita! Me da gusto leerte asi de bien! Un beso muy fuerte guapisima!!!

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